viernes, julio 23

Querido ángel

Dicen que mientras más te despides, más cerca está tu último día... No lo sé, ni quiero saberlo pero si sé que el mundo sigue existiendo.

Las flores, los olores, las canciones, los museos, los amigos que un día lloraban sin parar, al otro día sonríen genuinamente aunque les duela que no estás.

No puedo pensar en que no me escuchas, ni me visitas. Sé que estás en todas partes aunque no pueda verte y decirte “por favor, no te vayas”.

Lamento no poder haberte salvado pero sé bien que nadie más que tú podía. Quizá los factores a tu alrededor nunca iban a estar bien porque no puedo dudar del amor que te tienen todavía. Dejaste un vacío, un hueco infinito, un árbol torcido en el que todo estamos atados porque no importan los años, ni las personas que lleguen, tú siempre serás irreemplazable porque eres nuestro ángel más fuerte.

Gracias por dejarme ser parte de tu vida.