Quizá soy la persona cuyas palabras resulten las más hirientes del mundo. Quizá 24 años después y aún no sé expresar mis sentimientos y molestias sin herir. Quizá la transparencia y la honestidad no solo se trate de decir la verdad sino de maquillarla para no herir a terceros. Perdón por eso.
Quizá en otra vida si pueda ser perfecta. Quizá en otra vida quizá disfrute de la vida como el resto, pero ahora, solo pienso en dormir y no despertar de nuevo.