A veces solo me imagino mi lugar feliz. No sé si he escrito sobre el pero cuando estaba niña y no podía dormir me gustaba imaginarme cosas lindas, entre ellas, un lugar. Una playa tan linda llena de palmeras y una hamaca. Solo eso. Ni más, ni menos. Pero en ese lugar a veces también existían tormentas y aún así era mi lugar feliz.