Querida Ruth, gracias por escucharme siempre. Ojalá estuviésemos juntas en estos momentos difíciles. Sé que podría encontrar en ti el apoyo que tanto necesito. Gracias por nunca dejarme sola y tratar de entenderme. Gracias por tu paciencia y tus consejos. Gracias por ser más que una prima, yo diría que eres mi hermana y si pudiera regalarte todo lo lindo del mudo, lo haría porque no hay nadie más que me entienda tanto como tú. Gracias por ser parte de mi. Gracias por ser mi familia.
Esta es oficialmente tu foto.