A veces quiero escribir sobre ciertas cosas pero no quiero empezar a creer que no he superado esas cosas cuando en realidad es así pero siento tan injusto el hecho de que los demás se hayan quedado con sus versiones sin dejarme a mi explicar cómo fue o cómo me sentí. Siento que cada persona que dejo entrar en mi vida y me hace daño se va con el gusto de haberme destruido de alguna forma y haberme hecho quedar como la maldita ante algunas personas. Y quizá no deba seguir importando lo que los demás piensen sobre mí pero me siento tan dolida al saber que le entregué partes de mi exclusivas a personas que ni siquiera me vieron de la misma manera que yo a ellas, y es tan injusto pero supongo que de eso trata la vida. Y así aprendes, y así creces...
Tomaré esto como un ejercicio personal y escribiré una nota a cada persona que dejé entrar y causó estragos para luego irse por la puerta grande quedando como lo que no es.
Tú. Que apareciste de una manera muy ridícula y me hiciste creer que de verdad sentías algo por mi, algo real, algo que de verdad iba a valer las penas y las alegrías. Dejé salir una parte de mi que no sabía que existía, te abrí las puertas de mi hogar y mi corazón, dediqué tiempo, esfuerzo y dinero en cosas para hacerte sentir el centro del universo mientras tú solo buscabas rodearte de gente y sentirte importante. Solo buscabas pertenecer en un mundo que tiempo después de trajo muchas cosas buenas pero quién sabe a qué costo... Quizá lastimando a más personas como a mi, y haciéndote ver como la víctima cuando en realidad eras alguien más intentando dañar para encajar. Me hacías creer que podía confiar en ti pero cuando me daba la vuelta me engañabas con cualquier persona que dijera que apreciaba lo que hacías. Me arrepiento de ti y todo lo que hice por lo que teníamos mientras tú jugabas y te reías en mi cara. Me hiciste sentir insegura y fue ahí cuando comenzaron los celos. Celos que creías innecesarios, celos que quizá se salieron de control, celos que me hicieron entender después que cada duda era una verdad, y que cada verdad era una puñalada. Nunca fuiste sincero y real conmigo cuando lo único que yo quería era quererte y crear algo bonito juntos porque pensé que íbamos en la misma sintonia pero luego todo comenzó a coincidir y el resto del mundo tenía razón, no eras tú, eras otro igual a los demás. Y me disculpo si en algún momento te hice sentir mal por mis inseguridades y espero que hayas crecido y hayas entendido que el amor es lindo cuando es de dos, y que de alguna manera u otra yo haya sido una base importante para entenderlo. Espero que si algún día lees esto, entiendas que no te guardo rencor, solo fuiste un error pero gracias a ti entendí lo que no quería, ni quiero nunca más. Gracias.
A ti que despertaste algo en mi que creí que era imposible. A ti que me dejaste entrar en tu vida de una manera tan linda que me hiciste sentir querida en medio de una ciudad tan grande llena de demonios y días lluviosos a punto de inundar mi casa emocional. Me hiciste sentir como nunca me había sentido y me hiciste vivir cosas que creí que nunca iba a poder vivir. Me abrí a ti como nunca antes. Era un nuevo comienzo, era una nueva historia y eras tú quien hacía parte de cada día en el que ya no podía más, me diste fuerzas, me diste ánimo y me diste un espacio en tu familia que nunca nada, ni nadie va a poder reemplazar. Creí que eras la persona de mi vida pero como siempre, todo comenzó a caer. No me hacías sentir insegura, no había razón para sentir que me engañabas pero al sol de hoy ni siquiera sé fui suficientemente ciega. Gracias por los días bonitos y por tomarme la mano en medio de la gente y hacerme entender que solo yo importaba. Gracias por ese montón de cosas lindas que me hacían sentir tan especial. Pero los días pasaron y tú ya no me veías de la misma manera, ya yo no era todo para ti y comenzaste a idealizar excusas, no sé si veías a alguien más, no sé si simplemente ya yo no tenía esa magia que te enloqueció al principio, no sé. Simplemente todo se desvaneció. Yo nunca dudé de ti, pero después de tanto tiempo llegué a esa conclusión... Quizá tú estabas pendiente de alguien más y elegiste la peor manera para hacérmelo saber o quizá simplemente todo se desvaneció, pero gracias. Agradezco que me hayas roto el corazón. Aprendí que nunca más debía dar más de mí a alguien que no estaba en mi misma sintonia. Me heriste de todas las maneras existentes y creo a pesar de todo eso no te puedo odiar ni un poquito. A ti no. A ti no porque fuiste y serás mi primera lección, mi primer amor y la primera vez que me sentí linda y segura al lado de alguien más. Quizá ahora miles de kilómetros nos separan y no quieras saber nada de mí pero si llegases a leer esto quiero que sepas que aún guardo nuestra fotografía en la Plaza Bolívar. Gracias por todo, de corazón. Y espero que seas feliz hoy y siempre, eres una persona inteligente y sé que lograrás grandes cosas. Éxito y felicidad para ti y tu familia.