La mayoría de nosotros estamos en casa vueltos mierda y con ganas de escapar, llenos de inseguridades y queriéndonos matar. Y mira que la vida es bien difícil cuando padeces de depresión y ansiedad.
Los días se vuelven más largos en el encierro y el pánico por no querer enfermar cada vez es más intenso. Es un túnel sin salida, es una calle sin nombre y un tanto escondida.
Estoy perdida.
No sé cómo llegué aquí o el por qué pero lo único que sé es que tengo miedo.
Miedo del mundo y sus injusticias...
Miedo del rumbo que tomaré si no me doy prisa...
Miedo de callar...
Miedo de ser parte de algo sumamente gigante y lleno de mucha maldad.
Quiero ir a casa. Y dormir sintiendo el ruido de los demás.