domingo, enero 19

Debería dejar de llorar...

Hoy es uno de esos días en los que siento que merezco toda la mierda que me pasa. Que debería dejar de llorar y simplemente saltar por la ventana.

Ya no sé cuando volveré a casa, y eso me lastima tanto que hasta mis brazos sangran.

Querido amigo, ayúdame por favor, no encuentro la paz, creo que me perdió. 

Estoy tan dolida, ¿lo merezco?
Soy tan infeliz, ¿lo merezco?

jueves, enero 16

Vivo desesperada por querer salir siempre a hacer algo, pero siento que es como un mecanismo de defensa para no querer demostrar lo mucho que quiero estar en casa. 

sábado, enero 11

Ya no me siento cómoda.

¿No les pasa que no se sienten cómodos con ustedes y su vida ni un poco?

Es decir, he intentado y creado una imagen positiva de mi persona al mundo que me rodea por placer propio de no verme como alguien que cada día esta muriendo un poco más, pero creo que es momento de avanzar y dejar de hacer creer que quiero estar aunque quien me conoce sabe lo que realmente es sufrir y que nadie te pueda abrazar. 

Aunque, ¿alguien me conoce realmente? 

No creo. La gente me ha leído, escuchado y aconsejado un par de veces, pero nadie más que quien lo vive sabe lo difícil que es luchar con tantos problemas. Que cada día te haces más débil y que no hay nadie que te enseñe a quererte cuando tú lo único que necesitas es amor y comprensión. 



Escribir ya no es mi terapia.

Estoy tan estresada que ya ni siquiera escribir sobre ello me hace sentir mejor.

Despierto y lo único que se me viene a la mente es todo lo que tengo o debería estar haciendo, como resolver problemas que no se resuelven tan fácil como sonreír y pensar con la mente buena. Mientras me muevo al ritmo del día caluroso los mismos problemas siguen ahogandome y aunque mi cara demuestra cansancio, y mi cuerpo ganas de continuar, siento que me estoy muriendo y que lo mejor es dejarme llevar. Me muevo de un lado a otro intentando omitir el dolor y la angustia pero cuando llego a casa todo parece empeorar. Desastre, visitas, y gente que ni siquiera comprende lo que soy. ¿Será que elegí mal nuevamente o quizá es solo parte de la distorsión de mi mente?, intento parecer que estoy bien, aunque a veces no lo puedo ocultar, todos se asustan y hablan a mis espaldas. Quizá no merezca convivir con gente que ya superó estas etapas. Sigo pensando en lo que tengo que pagar, el dinero es el problema principal y por eso me cuesta enormemente avanzar. Me miro en el espejo, no me gusta lo que veo. Me sigo viendo y encuentro defectos hasta donde antes no tenía, ¿que está pasando?, ¿soy así realmente?, o es que no me quiero ni un poco para notar que en mi sonrisa hay un poco de amor y desesperación poética. Esa que te ahoga pero que no te deja hacer cosas en las que podrías terminar muerta. Día y noche pensando. Pensando. Y pensando. El estrés me agobia y me invento historias que no son reales. Creo que el mundo es mi enemigo, pero también sé que soy yo misma quien se menosprecia y se echa cada vez más arena. Estoy tan cansada. No encuentro salida. Y las salidas que logro ver me llevan a 1993, donde no existía, donde el sol brillaba y las canciones más lindas acompañaban a gente que se quería. Estoy jodida. Quiero estar sola. Quiero estar menos herida. Nadie puede salvarme. Ni siquiera yo... 

¿Y si mejor regreso a ese lugar en el que si pertenezco o sigo intentándolo hasta que por fin pueda sentirme completo? 

No sé si estoy regresando oficialmente.

Ha pasado tanto tiempo, y ni siquiera sé si hoy estoy regresando oficialmente, pero lo único que sé es que el estrés me está consumiendo, y las ganas de escapar retumban en mi cabeza como una canción de los 90's.

Sucedieron tantas cosas en todo este tiempo pero realmente no sé si quiero contarlas, ¿valdrá la pena cada desgracia?

¿Amigos?, eso ya no existe en mi vida. Personas van, personas vienen, pero nadie tan sincero como para quedarse y protegerme. No los culpo. No soy especial. No los culpo. Cada quien lucha contra su ansiedad. 

¿Familia?, tan lejos como puedan imaginar, los extraño siempre y son mi herida favorita aunque sea la que nunca sana. 

¿Amor?, ya no sé lo que es real. Ya no sé si quedarme o simplemente escapar.