Me siento como esos días en los que tenía 16 y me quería suicidar. A diferencia que aquí no está mi mamá...
Ya no puedo más.
No tengo nada.
No tengo a nadie.
Perdón mamá pero me quiero matar.
Gracias por los momentos lindos, pero yo sólo veo tormentas
llenas de mentiras y de gente enferma.
¿Cuándo seré feliz?
Sólo siento que me estoy hundiendo.
Ya estoy llegando al final del cuento.