Hace tiempo me dije a mi misma que no me enamorara en un país en el que estaba de paso sabiendo que me quedaría acá por el resto de mis días si así la vida lo permitía y aún así conocí gente y entregué mucho de mí. Quizá al final las cosas no terminaron bien. La gente me hizo daño y yo también fui la villana aunque no me lo quiera creer porque no es muy propio de mí. Puedo decir que lo que más me decepcionó es que conocí gente que al principio me ayudó y luego un cuchillo me clavó. Lo que más me decepcionó es que la gente que creí comprensible y bonita fue la que peor me trató. Y en eso consiste todo, rodearte de gente que sólo lástima aunque ayuda de algún modo. No quiero más de esto y si me voy prometo no querer de nuevo. Ni en otro país existió alguien para mí. Alguien que me hiciera feliz sin mentir. Sin pensar cosas malas de mí que nunca fui.