miércoles, enero 31

Extraño cada lugar que me escuchó llorar.

Extraño caminar a casa, esa que me conoce y me arropaba en las noches
esa que sabía cuando lloraba, odiaba o a alguien necesitaba.
Extraño conversar cada día con mi mamá
escucharla gritar
escucharla decirme 
Darling, por favor, cambia ya.

Extraño ver la sonrisa de mi hermanito, ése que sabía
cual era mi programa favorito.
Extraño verlo llorar por mí.
Extraño hacerlo reír.

Extraño saludar a mi papá y darle un beso en la mejilla.
Extraño decirle que todo es por la familia.
Extraño cenar a su lado, extraño abrazarlo
y hacerle saber que he cambiado.

Extraño mi habitación, esa que me escuchó en los días más
tristes, ésa que siempre me arropó y me dijo:
no te sientas sola, aquí estoy yo.