martes, octubre 31

Scarlett

Before you go through with this, I want to remind you of September 7th, 1988. it was the first time that i saw you, you were reading less than zero, you were wearing a guns and roses t shirt. i'd never seen anything so beautiful. i remember thinking that i had to have you or i'd die. and you whispered that you loved me at the homecoming dance, and i felt so peaceful and safe, because i knew that no matter what happened, from that day on, nothing could ever be that bad because i had you. and then i grew up, and i lost my way, and i blamed you for my failures. and i know that you think you have to do this today, but i don't want you to. but i guess, if i love you, i should let you move on. (17 again)

domingo, octubre 29

Relato de un amor que dolía.

Ella hizo que él se enamorara de ella profundamente. Lo dejó entrar. Lo dejó quedarse a dormir en su hombro. Lo dejó besarle las heridas. Lo dejó dar todo y más por ella. Y el felizmente hizo eso y mucho más. Él no simplemente la amaba. Él tenía una cierta obsesión con ella y ambos eran felices. Lo que él no sabía era que ella en el fondo la tenía también, simplemente que no sabía demostrarlo sin dejar salir todas sus tristezas y molestias. Él no sabía que ella realmente estaba enferma. Y cuando ella sintió que lo amaba tanto que le dolía, tanto que podría hacerle daño, decidió dejarlo. Y fue allí cuando la verdadera guerra comenzó. Ella creía que hacía lo correcto, pero no tenía idea de lo que estaba por venir...

Se queda pequeño.

Quiero un amor real y un tanto enfermizo. Ése amor de las películas. Ése amor en que alguno de los dos luchan hasta que ya no haya vida. Ese amor que te hace ser tú libremente. Eres tú y esa persona. Nadie más importa. Nadie más puede importar. Ese amor con frases en inglés, ese amor lleno de cartas, de besos en la lluvia, de abrazos en los días más fríos, de llamadas a las 3 de la mañana, de besos en la calle, de mensajes largos y fotografías graciosas, de ese amor donde compartes y dejas ir malos hábitos, de ese amor que cuando alguien se marcha se lleva tu alma. De ese amor de viajes largos por carretera, de cigarrillos en las noches y desayunos en la cama. De ese amor infinito, ese amor verdadero que aunque digas te amo, se queda pequeño.

Veintiséis en un mes.

Hay personas que aman como nunca una y otra vez. Aman hasta tres al mismo tiempo, y hasta 26 en un mes. Qué fácil les resulta querer. A veces quisiera entender, pero sólo asumo. Es como cuando eres el alguien especial de una persona pero luego que todo termina, tiene a miles de personas especiales y tú estás en pausa. Ya no te importa ése alguien pero tampoco te interesas por alguien más. Así funciono yo. Me quiero tanto como para entregarme a cualquiera que diga que siente algo por mí. Además, es difícil interesarme por una persona y confiar. Una vez lo hice y aunque no todo estuvo mal, me arrepiento un poco porque no sabía que era valorar. Quiero que la gente me quiera un largo rato, que tenga respeto por mí y mis sentimientos. Pero en éstos tiempos eso es imposible, tanto como ir a la guerra y salir ileso.

Te invito a madurar.

Tú y el resto creerán que no te he superado cuando repito una y otra vez que es así. Pero es que francamente no sé sobre quién más que sea real escribir. Y de eso se trata todo. Y aunque tengo sed de letras no busco experiencias, las espero. Eres más del montón. De las personas que dicen cosas que no harán y en un parpadeo, ya lo han hecho. No sé si me leas, tampoco escribo para que lo hagas, pero si es así, ponte cómodo, hay mucho aquí que pensarás que es para ti. Y no es así. Invento mucho. La realidad es aburrida. Quiero que seas tan feliz como nunca y sé que soy mucho más que antes. Te invito a madurar, a darle importancia a lo importante y a saber amar de verdad, a las personas que te quieren por lo que eres y no por lo que te esfuerzas en aparentar.

En una noche estrellada.

Siempre he creído que un concierto de Ed Sheeran podría denominarse otro tipo de placer personal. Me imagino entre tanta gente que no conozco pero me entiende, en una noche estrellada llena de risas y lágrimas. Las canciones son eternas y su rostro sudado y alegre nos hacen sonreír. Me pregunto quién más lo siente así. Cada letra es arte, cada sentimiento se inunda en las llamas de lo que se sintió y los amores que dolían ya no existen hoy. Y me hago la idea de que alguien toma mi mano, nunca le he visto pero parece que él sí. En sus sueños, en los que yo nunca tuve pero lo quise así. Y me dice que casi llego tarde, y no entiendo. Y me dice que el para siempre es hoy y comienza a seguir una canción. Mi corazón se convierte en una pasa y mis manos tiemblan como nunca antes. ¿Quién es él?, parece arte. Me gusta cuando sonríe, quiero amarle.

Ella...

Ella está en el medio, ni tan blanca, ni tan morena. Ella ama los días lluviosos, fríos y/o nublados. Ella ama los árboles porque le recuerdan todos sus viajes. Ella odia el color rojo, pero no sabe qué le sienta bien, principalmente en los labios. Ella odia la incertidumbre, la hipocresía y la gente que nunca cree en sí misma. Ella ama el olor a tierra mojada, a hojas secas y pieles eternas. Ella pierde un recuerdo en cada respiro, pero lo recupera en cada suspiro. Ama lugares que no ha conocido y odia gente que nunca conocerá. Cree en el karma. Cree en el hecho de que sí sueñas constantemente con alguien es porque aún te ama. Cree en los sueños, en los espectros y en los futuros inciertos. Cree en sí misma metafóricamente, cree que la palabra literal es mucho más que fuerte. Ama la humildad y a la gente que la posee. Ama la educación y la gente que aún la tiene. Ama leer y sentirse identificada, ama escuchar canciones que le revienten el alma. Odia pertenecer, mientras más sola, más ama ser. Odia tomar café en vaso. Odia levantarse y que alguien esté a su lado. Odia al sol y los aniversarios, cree que nadie es real más que ella y sus amigos imaginarios. Muchas veces nada tiene sentido. Cree que está bajo el efecto de alguna droga sin drogarse, y a veces está borracha sin emborracharse. Le gusta hablar de sí misma en tercera persona. Le gusta amarse como ninguna y se añora. Ama escribir porque se siente increíblemente bien. Ama tanto lo que es que no sé entrega a nadie porque cree que nadie la merece tener.