jueves, septiembre 14

¿Qué te hace feliz?

Trabajar, tener dinero, comer, conocer, viajar, acampar, ir al cine, pasear en bicicleta, caminar, escuchar música en medio de una multitud en mute, conciertos, cenas, fogatas, el frío, los árboles, perros, vegetales y frutas, un abrazo en Navidad, una canción, poesía, música, películas, las hojas de otoño, otros idiomas, otras costumbres, otras razones para vivir. Para mí la felicidad no está en un sólo lugar. Está en cada lugar en el que decides estar.

En realidad no sé si estoy esperando o viviendo. Los días pasan y son una copia de los anteriores. Unos buenos, unos malos. Sólo quiero hacer cosas que me hagan feliz, pero las veo lejos de mí. Entonces me calmo y vivo lentamente y es ahí cuando siento que estoy esperando. Pero la realidad es que debo ir tras lo que deseo, sólo que el camino es oscuro y ya no veo.

martes, septiembre 12

Lucha.

Después de perder a la señora que le sacaba sonrisas
 ya no era el mismo, caminaba cabizbajo y como
si los ojos le pesaran.

Todos los días al trabajo, días en los que
regresaba a casa como si la vida se
le riera en su cara.

Entre su tristeza y mi melancolía
mis ojos lloraban cada vez que le veían.

Es difícil no conmoverme
Es difícil no querer desearle 
una vida distinta
un amor de película.

Era su lucha constante
y mi tristeza andante. 

lunes, septiembre 11

Momentos para el corazón


Un picnic en el jardín botánico  
Un café en 5 de Julio
Una cerveza en Santa Lucía
Un almuerzo en Santa Rita
y un paseo en el Tranvía.

Una canción en Calle Carabobo
Un cigarro 
Un abrazo 
Un beso en mayo 
Un milagro inesperado.

Los recuerdos nunca mueren.

Dejé ir a muchas personas y otras se fueron por voluntad propia
hoy quiero dedicarles ésta parte de mí, quiero decirles que
nunca les dejaré aunque ya no estén.

Extraño ésas salidas inexplicables y ésas noches largas
incontables.

Extraño estar y sentirme que puedo con todos
y que todos no están.

Extraño esas lágrimas por las heridas
ésas noches amargas pero
llena de rimas.

Extraño amistades que aunque no sean del todo
sinceras, siempre estaban esperando salvarme
cuando mi alma huía y deseaba estar muerta.

sábado, septiembre 9

Nebulosa.

Estoy cansada de pensar en que ya no estoy aquí
pero, si tú lo supieras me sacarías sin pensarlo
me ayudarías a huir y reinventar(me) un pasado.

Siempre es verano y mis manos ya están aburridas 
de ser manos, siempre me caigo y ya estoy
cansada de contar las costras, estoy
cansada de ser quien soy y no otra.

Nebulosa sarcástica y sideral
llévame lejos y no me hagas vomitar.

Llévame donde deseo estar
entra en mis sueños y descubre 
todo lo que realmente 
quiero.

miércoles, septiembre 6

Demasiadas flores en la piel

Me quiero embriagar y ser canción
y entre las tantas flores de mi piel
hoy me rehúso a no ser quién soy.

Y si te parece bien, quédate
y si no, ¿quién eres?

No te quiero dejar

Me duelen los días que he estado aquí
me duelen las ganas de dejarte ir
o irme de aquí.

Me duele la idea de abandonar todo lo que he construido
que aunque ha sido poco, me ha servido
me ha servido para ser lo que soy hoy
para decir te quiero y también adiós.

Me quiero enamorar.


Puedo imaginar pero no sé cómo se siente, que el mundo se detenga cuando acaricia mi piel, que las manos del reloj no giren si no está presente, dicen que es tan suave, dulce y fluye como miel...

¿Cuánto tiempo tardará? 
¿O no es para todos? ¿Por qué de mí se esconderá? 
¿Dónde está? 
 
Quiero amar y sin pensar entregarlo todo, quiero que mi corazón intercambie su lugar con el de alguien especial, quiero despertar, te quiero encontrar y me quiero enamorar...

No quiero imaginar, quiero saber cómo se siente, que un beso me desnude el alma y me hormigueen los pies, sus brazos ser mi abrigo en los fríos de diciembre, y  en los días de verano juntos ver el sol nacer...

¿Cuánto tiempo tardará? 
¿O no es para todos? ¿Por qué de mí se esconderá? 
¿Dónde está?

Don't promise.

Odio a las personas que hacen promesas
y no las cumplen.

Odio a las promesas porque se apoderan 
de personas.

No prometas
por ti
por mí.

Divagando

Dentro del cinismo de mi realidad me pregunto cuantas veces creí que sabía amar
no tengo sentimientos por alguien más
y siempre me lo repito 
para no olvidarlo
para  no sentirlo.

Grietas

Había una vez y luego ya no
corazón
te invito a las grietas de un amor
te invito  a querer intentar quedarte
te invito a no querer dejarme

Amor, había una vez y ahora pueden ser dos
te invito a amarme
te invito a odiarme
te invito a sentir algo
quizá no por mi
quizá por ti

Porque aunque no estás, y te regale mis letras
no son tuyas
y tampoco quiero que vuelvas
todo es parte de mi acto
en el que suplico amor
en el que te necesito
a vos.

Un poco más de lo que creo ser.


Cada diagnostico tiene un nombre
cada acción una reacción
y cada amor
probablemente una herida
un corazón roto
una lágrima
o quizás mil

La hipocondriasis recorre mis venas
y los miedos me alimentan

No sé qué es vivir y ser sumamente feliz
no sé no repetir letras
no es que no tenga más
es que son éstas las que me describen
las que pueden entender
las que pueden hacer creer

No me gustan los días soleados
no me asusta el compromiso
ni los amigos imaginarios

Odio lo ridículo e insípido
odio el océano que no me ahogó
odio el viento que no te llevó


Llevamos el universo en nuestras manos...


Y a pesar de las adversidades y las galaxias inhabitadas, ahí estamos
con el universo en nuestras manos
con un poquito de nostalgia
con un poquito de dolor
y si no estás
tampoco estoy
y si te vas
pues te iré a buscar.




Sigo siendo la persona que nunca fui
sigo buscándote aunque ya te perdí 
a ti 
ser que  no es real
ser que me abraza 
y me hace promesas de que nunca me dejará.

SUICIDIO.

Escrito de Ana Elena Pena.

Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo. Huir de uno mismo, perderse, levitar, ayunar, sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido. Mudar la piel, beber, vomitar, tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.
Estar ausente de todo.
Para después, aferrarse de nuevo a la vida.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera.
-¿Qué tal estás, preciosa?-
-Jodidamente bien, gracias.-