De repente, todas esas frases clichés de las que huías, comienzan a tener sentido, y esa persona especial se refleja en cada uno de tus latidos, le quieres ver todos los días, le quieres abrazar y besar hasta crear una sinfonía, te resulta imposible de creer, incluso crees que eres quien va a perder. No hay nada más lindo que tener y ser querido, no hay nada más lindo que besar y ser protegido. La vida, el universo, o un ente mágico me trajeron a éste ser tan grandioso a mis brazos, y hoy soy yo quien decide no dejarle ir por ningún motivo, porque si no está, es como no respirar en un cuarto frío. Y es mío, realmente mío, y le quiero, porque soy yo quien decide hacerlo.