martes, junio 21

Odio ésos días.

Odio ésos días donde me bloqueo, donde pienso que escribir pero no puedo, me hace preguntarme si de verdad nací para esto, supongo que es parte del crecimiento. Antes veía esto como una profesión, me pregunto que pensarán los demás de mi por esa acotación. Realmente no estoy haciendo nada para que el mundo conozca mis escritos, es que estoy demasiado ocupada creyendo que no tengo porque hacerlo, quiero escribir para mi porque es como una terapia para alguien que está aprendiendo a vivir, espero leer lo que escribí diez años después y pensar: -que ingenua fui-, estoy hecha de malas elecciones y de lo que quiero hacer. Necesito salir de aquí. No puedo estancarme. Necesito vivir.

jueves, junio 2

Diecinueve años cuyo la mitad de ellos no encuentro.

Soy sólo una adolescente más, con muchas cosas que ocultar, dirán. En realidad sólo soy lo que quiero ser y aún me encuentro descubriendo lo que seré, diecinueve años cuyo la mitad de ellos no encuentro, diecinueve creyendo o intentando parecer hacerlo. Soy mis libros y mis días lluviosos, soy el amigo que te escucha aunque parezca odioso, soy lo que nadie espera, soy la que repite letras. Estoy viviendo en medio de lo que escribo y de lo que imagino. Quiero creer que mi vida es un libro.  He dejado de pensar en el suicidio, recuerdo cuando era lo primordial ahora sólo es un chiste más. Me parece tan cliché como amar. Me gustan las cosas lentas, miento, yo no tengo paciencia. No puedo esperar sentada en el sofá mientras el mundo se desintegra, no puedo esperar por ti querida alma gemela, cuyo nombre no conozco y cuyo rostro no imagino. Dedico letras para encontrarle sentido. Mi mamá dice que soy el ser más obstinado que existe, creo que es así pero no por eso me niego a sonreír.  Mis amigos me dicen que soy la persona que más se queja en el mundo, admito que también es así pero dime, ¿si no me quejaría como le encontraría ritmo a la vida?, dicen por ahí que me falta enamorarme para poder escribir sobre ello, supongo que por eso a mi romanticismo le dio miedo, huyó y me dejo escribiendo palabras cuyo significado ni siquiera yo comprendo. Me contradigo y escribo lo mismo en sinónimos, a veces me asusto y otras veces me creo la dueña del mundo.

J-unio(n).

Es jueves, dos de junio de éste año extraño y pequeño, no sé si se han ido mis miedos, no sé si estarás tú cuando el mundo se convierta en hielo, estoy cansada de esperar, estoy cansada de estar, creo que la vida me colocó en una época errónea, creo que nunca seré la dueña de tus rosas rojas, a veces escribo tanto que al final no escribo nada, sólo yo entiendo está lengua extraña. Comienzo a odiar el mundo y termino andando sin rumbo. Quisiera saber qué hice mal, quisiera saber quién estará. No quiero más intervalos de cordura porque la soledad me atrapa y llueve cuando apenas escampa. Me gustaría saber a dónde iré, me gustaría creer que te encontré. No hay nadie que venga a buscarme, no hay nadie que sepa donde encontrarme, ni siquiera yo, que me conozco tanto que puedo decir que no sé lo que hago, que aunque hablo , no sé que estoy pronunciando. Soy sólo un alma joven que habita éste mundo inhóspito, soy sólo lo que alguna vez creí ser, soy el sol en verano, soy tu mano en mi brazo, necesito encontrarte querido ser, hoy vuelvo a escribir sobre ti, hoy a vuelvo a creer que no te perdí.