Día a día vamos por ahí conociendo el dolor, conociendo el placer, experimentando, amando, matando, pero, ¿por qué aún así no le vemos sentido a la vida? , somos seres inconformes y exigentes por naturaleza, unos más que otros, otros más que muchos. Siempre queremos más, pero muy pocos lo consiguen. Sabemos bien que siempre habrá alguien en una situación peor que la nuestra, yo por mi parte desearía que sus vidas fuesen distintas, creo que la naturaleza o cualquier cosa que se encargue de ésas situaciones no están siendo justas. A uno les va bien y ni siquiera mueven un dedo, y a otros les falta el dedo y no saben que mal hicieron. Creo que una de las cosas que más odio es la injusticia, hay soñadores pobres y ricos sin sueños, hacen del mundo un asco y de los sueños algo incorrecto. Me recuerdo escribiendo desde que tengo memoria y quizás aún por eso no pueda llamarme escritora, quizás sólo es algo que surge, y yo me hice creer que debía ganarme la vida haciendo esto, no mato mis sueños, a veces la realidad me golpea y es ahí donde lo hace hasta adentro. No quiero vivir en un mundo gris donde el dinero que compra cosas banales gane la batalla, quiero un mundo lleno de colores con gente que da la talla, me encantan las tradiciones, pues la gente respeta y en el mejor de los casos no se deja llevar por las malas experiencias. Todos los días me siento triste al desear que ojalá nuestras vidas fuesen distintas, que esos sueños se cumplan y veamos la vida de una manera exquisita y no un castigo con un infierno eterno.